
Microbioma intestinal – Impacto en áreas clave de la salud de los perros
Resumen
El microbioma intestinal es un ecosistema complejo y dinámico dentro de los perros que desempeña un papel importante en su salud y bienestar generales. Esta intrincada comunidad de microorganismos influye en varios sistemas corporales, desde el tracto gastrointestinal hasta el cerebro, el corazón y el sistema inmunitario. Comprender el impacto del microbioma en la salud ha abierto nuevas vías para tratar y prevenir enfermedades crónicas en los perros. Este artículo explora las profundas conexiones entre el microbioma intestinal y distintos aspectos de la salud canina, destacando los resultados de las investigaciones actuales y las posibles estrategias terapéuticas.
Índice
El papel del microbioma intestinal en la salud sistémica
- Visión general del microbioma intestinal
- Influencia en el bienestar general
Influencia del microbioma en la salud gastrointestinal
- Diarrea y disbiosis microbiana
- Disregulación de los Ácidos Biliares
- Impacto de los antibióticos
- Tratamientos dirigidos a la microbiota
Influencia del microbioma intestinal en la salud conductual
- Eje intestino-cerebro e implicaciones conductuales
- Influencia microbiana en la agresividad y la fobia
- Impacto en la memoria y la función cognitiva
- Intervenciones dirigidas al microbioma para problemas de comportamiento
Influencia del microbioma intestinal en la salud cardiovascular
- Papel de los Metabolitos Microbianos en las Enfermedades Cardíacas
- N-óxido de trimetilamina (TMAO) y enfermedad mixomatosa de la válvula mitral (MMVD)
- Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) y Función Cardíaca
Influencia del microbioma intestinal en la salud inmunitaria
- Interacción entre el microbioma intestinal y el sistema inmunitario
- Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) y Disregulación Inmunitaria
- Probióticos y modulación inmunitaria
- Respuestas inmunitarias inducidas por el estrés
- Resumen de conclusiones
- Orientaciones futuras y necesidades de investigación
Introducción
En los últimos años, el vínculo entre los humanos y sus compañeros caninos se ha estrechado, y las mascotas se han convertido en miembros integrales de los hogares. Este cambio también ha hecho que se preste más atención a la salud de las mascotas, sobre todo porque ahora los perros comparten muchas de las mismas enfermedades crónicas que sus dueños humanos. El microbioma intestinal, una compleja comunidad de microorganismos que residen en el tracto gastrointestinal, está a la vanguardia de esta investigación debido a su importante repercusión en diversos aspectos de la salud.
El microbioma intestinal no sólo es un actor clave en la digestión, sino que también influye en toda una serie de procesos fisiológicos, como la función inmunitaria, el comportamiento y la salud cardiovascular. El equilibrio de las especies microbianas dentro del intestino es crucial para mantener la salud, y las alteraciones de este equilibrio -denominadas disbiosis- estánrelacionadas con numerosas enfermedades crónicas. Este artículo profundiza en el papel del microbioma intestinal en la salud canina, examinando su influencia en los sistemas gastrointestinal, conductual, cardiovascular e inmunitario.
El papel del microbioma intestinal en la salud sistémica
Visión general del microbioma intestinal
El microbioma intestinal es un ecosistema diverso y dinámico compuesto por bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que habitan en el tracto gastrointestinal. Estos microorganismos desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la salud, ya que ayudan en la digestión, sintetizan nutrientes esenciales y protegen contra patógenos nocivos. La composición del microbioma intestinal está influida por diversos factores, como la dieta, la edad, la genética y las exposiciones ambientales.
En los perros, como en los humanos, el microbioma intestinal está muy individualizado, lo que significa que no hay dos perros que tengan exactamente la misma composición microbiana. Esta singularidad está determinada por una combinación de factores como la dieta, el uso de medicamentos e incluso el entorno en el que vive el perro. Un microbioma se caracteriza normalmente por un alto nivel de diversidad, que proporciona resistencia frente a las alteraciones y ayuda a mantener un ecosistema equilibrado dentro del intestino.
Influencia en el bienestar general
La influencia del microbioma intestinal se extiende más allá del tracto gastrointestinal, afectando a múltiples aspectos de la salud general. Un microbioma diverso y equilibrado favorece las funciones metabólicas, regula las respuestas inmunitarias e incluso se comunica con el cerebro a través del eje intestino-cerebro. La disbiosis, o desequilibrio del microbioma, puede provocar diversos problemas de salud, como trastornos gastrointestinales, inflamación sistémica y cambios de comportamiento.
Las investigaciones han demostrado que los perros con un microbioma intestinal más diverso suelen estar más sanos y ser más resistentes a las enfermedades. Por el contrario, un microbioma menos diverso suele asociarse a un mayor riesgo de enfermedades crónicas, como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y las afecciones cardiovasculares. Comprender las intrincadas relaciones entre el microbioma intestinal y la salud general es esencial para desarrollar terapias dirigidas que puedan restablecer o mantener el equilibrio microbiano.

Influencia del microbioma en la salud gastrointestinal
Diarrea y disbiosis microbiana
La diarrea es uno de los motivos más frecuentes de visita al veterinario en los perros, y a menudo está relacionada con la disbiosis. El microbioma intestinal desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la salud gastrointestinal, y las alteraciones de este equilibrio pueden provocar diarrea y otros problemas digestivos. Varios factores pueden contribuir a la disbiosis, como las infecciones, los cambios en la dieta y el uso de antibióticos.
La presencia de determinadas especies bacterianas, como Clostridium difficilese ha asociado estrechamente con la diarrea grave en perros. Este patógeno puede crecer en exceso en el intestino, sobre todo cuando se altera el equilibrio , lo que provoca un malestar gastrointestinal importante. En cambio, bacterias beneficiosas como Clostridium hiranonis desempeñan una función protectora al convertir los ácidos biliares primarios en ácidos biliares secundarios, esenciales para la salud intestinal. Cuando se reducen los niveles de estas bacterias beneficiosas, puede producirse una desregulación de los ácidos biliares, lo que contribuye a la diarrea.

Disregulación de los Ácidos Biliares
Los ácidos biliares son fundamentales para la digestión y absorción de las grasas, y su metabolismo está muy influido por el microbioma intestinal. En los perros, los ácidos biliares son producidos por el hígado y luego modificados por las bacterias intestinales en ácidos biliares secundarios. Estos ácidos biliares secundarios intervienen en la regulación de la motilidad intestinal y en el mantenimiento de la integridad del revestimiento intestinal.
En caso de disbiosis, la producción y el metabolismo de los ácidos biliares pueden desregularse. Por ejemplo, en los perros con enteropatía crónica (una enfermedad similar a la EII en humanos), suele haber una disminución de la abundancia de bacterias metabolizadoras de ácidos biliares, como Clostridium hiranonis. Esta reducción provoca un desequilibrio en el metabolismo de los ácidos biliares, que puede exacerbar síntomas gastrointestinales como la diarrea. Se están estudiando estrategias terapéuticas para restablecer el equilibrio de las bacterias que metabolizan los ácidos biliares, como posibles tratamientos de afecciones como la enteropatía crónica.
Impacto de los antibióticos
Los antibióticos se prescriben habitualmente para tratar las infecciones bacterianas en los perros, pero su impacto en el microbioma intestinal puede ser profundo. Aunque los antibióticos pueden salvar vidas, también alteran el equilibrio del microbioma intestinal, provocando una reducción de las bacterias beneficiosas y permitiendo que proliferen las especies patógenas. Esta alteración puede provocar síntomas gastrointestinales asociados a los antibióticos (SGAA), como diarrea, vómitos y anorexia.
Los estudios han demostrado que el uso de antibióticos puede alterar significativamente el microbioma intestinal, con efectos que pueden persistir mucho tiempo después de finalizar el tratamiento. Por ejemplo, un estudio descubrió que los perros tratados con el antibiótico tilosina experimentaron niveles elevados de ácidos biliares primarios durante dos meses después del tratamiento, lo que indica una alteración a largo plazo del metabolismo de los ácidos biliares. Además, se ha demostrado que los antibióticos reducen la abundancia de Clostridium hiranonis, un agente clave en el mantenimiento del equilibrio de los ácidos biliares, lo que agrava aún más los síntomas gastrointestinales.
Dados estos riesgos, es importante utilizar los antibióticos con criterio y considerar tratamientos alternativos que favorezcan el microbioma, como los probióticos o el trasplante de microbiota fecal (TFM).
Tratamientos dirigidos a la microbiota
A medida que se profundiza en el conocimiento del papel del microbioma intestinal en la salud, surgen nuevas estrategias de tratamiento dirigidas al microbioma. Entre ellos están los probióticos, los prebióticos, los simbióticos y el trasplante de microbiota fecal (TFM). Los probióticos son microorganismos vivos que pueden conferir beneficios para la salud al restablecer el equilibrio del microbioma intestinal, mientras que los prebióticos son fibras alimentarias que sirven de alimento a las bacterias beneficiosas. Los simbióticos combinan probióticos y prebióticos para potenciar sus efectos.
El TFM es un enfoque más directo, que implica la transferencia de microbiota fecal de un donante sano a un receptor con disbiosis. Este procedimiento ha demostrado ser prometedor en el tratamiento de afecciones como la diarrea crónica y las infecciones por Clostridium difficile, tanto en humanos como en perros. Aunque todavía es experimental, la FMT representa un avance potencial en las terapias dirigidas al microbioma.
Influencia del microbioma intestinal en la salud conductual
Eje intestino-cerebro e implicaciones conductuales
El eje intestino-cerebro es una vía de comunicación bidireccional entre el intestino y el cerebro, mediada por el sistema nervioso, las hormonas y el sistema inmunitario. Esta conexión desempeña un papel importante en la regulación del estado de ánimo, el comportamiento y las funciones cognitivas de los perros. Investigaciones recientes han demostrado que el microbioma intestinal puede influir en el cerebro y el comportamiento mediante la producción de neurotransmisores, la modulación del sistema inmunitario y la interacción con el sistema nervioso central.
Por ejemplo, ciertas bacterias intestinales intervienen en la producción de ácido gamma-aminobutírico (GABA), un neurotransmisor inhibidor que ayuda a regular las respuestas de ansiedad y estrés. Las alteraciones del microbioma intestinal pueden alterar los niveles de estos neurotransmisores, lo que puede provocar cambios en el comportamiento, como un aumento de la ansiedad, la agresividad o la depresión.
Influencia microbiana en la agresividad y la fobia
Los problemas de comportamiento, como la agresividad y las fobias, son frecuentes en los perros y pueden ser difíciles de tratar. La investigación sugiere que el microbioma intestinal puede desempeñar un papel en estos comportamientos al influir en la producción de hormonas y neurotransmisores. Por ejemplo, los estudios han descubierto que los perros fóbicos tienen niveles más altos de especies de Lactobacillus, que se sabe que producen GABA y modulan la función inmunitaria. Por otra parte, se ha descubierto que los perros agresivos tienen niveles más altos de Turicibacter que responden al neurotransmisor serotonina.
Estos hallazgos indican que los desequilibrios del microbioma intestinal podrían contribuir a los problemas de conducta. Sin embargo, la relación entre las especies microbianas específicas y el comportamiento es compleja, con resultados contradictorios comunicados en distintos estudios. Esto pone de manifiesto la necesidad de investigar más para comprender los mecanismos por los que el microbioma influye en el comportamiento y desarrollar intervenciones eficaces.
Impacto en la memoria y la función cognitiva
La memoria y la función cognitiva son esenciales para que los perros aprendan, se adapten e interactúen con su entorno. Las nuevas investigaciones sugieren que el microbioma intestinal puede influir en las funciones cognitivas a través de su impacto en la salud cerebral. Por ejemplo, se ha descubierto que los perros con peores resultados en pruebas de memoria tienen niveles más elevados de Actinobacteria, un filo de bacterias asociado a afecciones neurodegenerativas en humanos.
Aunque todavía no se comprenden del todo los mecanismos exactos, se cree que los metabolitos microbianos producidos en el intestino pueden influir en la función cerebral y los procesos cognitivos. Estos hallazgos abren la posibilidad de utilizar terapias dirigidas al microbioma para favorecer la salud cognitiva de los perros, sobre todo a medida que envejecen.
Intervenciones dirigidas al microbioma para problemas de comportamiento
Dada la creciente evidencia de la influencia del eje intestino-cerebro en el comportamiento, los investigadores están explorando intervenciones dirigidas al microbioma como forma de abordar los problemas de comportamiento en los perros. Se están estudiando los probióticos, prebióticos y simbióticos por su potencial para mejorar el comportamiento modulando el microbioma intestinal.
Por ejemplo, se ha demostrado que ciertas cepas probióticas reducen la ansiedad y el estrés en los perros, potencialmente al aumentar la producción de GABA o reducir la inflamación. Del mismo modo, las intervenciones dietéticas que promueven un microbioma intestinal sano pueden ayudar a mitigar los problemas de comportamiento relacionados con la agresividad, la ansiedad y el deterioro cognitivo.
Influencia del microbioma intestinal en la salud cardiovascular
Papel de los Metabolitos Microbianos en las Enfermedades Cardíacas
Las enfermedades cardiovasculares, como la valvulopatía mitral mixomatosa (MMVD), son una causa importante de morbilidad y mortalidad en los perros, sobre todo a medida que envejecen. Investigaciones recientes han puesto de relieve el papel de los metabolitos microbianos en el desarrollo y la progresión de las enfermedades cardiacas. Estos metabolitos, producidos por el microbioma intestinal, pueden influir en diversos aspectos de la salud cardiovascular, como el metabolismo energético y la inflamación.
Por ejemplo, el N-óxido de trimetilamina (TMAO), un metabolito producido a partir del metabolismo microbiano de compuestos dietéticos como la carnitina y la colina, se ha relacionado con la gravedad de la MMVD en perros. Los niveles elevados de TMAO se asocian a un mayor riesgo de enfermedad cardiaca, lo que la convierte en un objetivo potencial de las intervenciones terapéuticas.
N-óxido de trimetilamina (TMAO) y enfermedad mixomatosa de la válvula mitral (MMVD)
El TMAO es un subproducto del metabolismo microbiano de los compuestos nitrogenados que se encuentran en alimentos como la carne, los lácteos, el pescado y los huevos. Una vez producida en el intestino, la TMAO entra en el torrente sanguíneo, donde se ha demostrado que contribuye a la progresión de las enfermedades cardiovasculares, incluida la MMVD.
En los perros con MMVD, los niveles elevados de TMAO se asocian a una progresión más grave de la enfermedad. Las investigaciones sugieren que reducir la ingesta de precursores de la TMAO, como la carnitina y la colina, podría ayudar a controlar la afección al limitar la producción de este metabolito nocivo. Además, dirigirse al microbioma intestinal para reducir la abundancia de bacterias productoras de TMA, como la Escherichia coli, es otra estrategia potencial para mitigar el impacto de la TMAO en la salud cardiaca.
Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) y Función Cardíaca
Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) son metabolitos beneficiosos producidos por la fermentación de las fibras alimentarias por las bacterias intestinales. Los AGCC desempeñan un papel crucial en la regulación del metabolismo energético, la reducción de la inflamación y el apoyo a la salud cardiovascular en general. En los perros con MMVD, se han observado niveles más bajos de bacterias productoras de AGCC, lo que puede contribuir a la progresión de la enfermedad.
Aunque todavía se está estudiando el papel exacto de los AGCC en la salud cardiaca, aumentar la abundancia de bacterias productoras de AGCC mediante intervenciones dietéticas podría ofrecer un enfoque terapéutico potencial para controlar la MMVD. Esto podría conseguirse fomentando una dieta rica en fibra, que favorece el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas que producen AGCC.
Influencia del microbioma intestinal en la salud inmunitaria
Interacción entre el microbioma intestinal y el sistema inmunitario
El microbioma intestinal es un actor clave en la regulación del sistema inmunitario, ya que influye tanto en la inmunidad intestinal local como en las respuestas inmunitarias sistémicas. El sistema inmunitario vigila constantemente el entorno intestinal, distinguiendo entre bacterias comensales inofensivas y patógenos potenciales. La disbiosis puede alterar este equilibrio, provocando una desregulación inmunitaria y el desarrollo de enfermedades inflamatorias crónicas, como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
En los perros, la EII se caracteriza por una inflamación crónica del tracto gastrointestinal, a menudo asociada a una respuesta inmunitaria hiperactiva contra los microbios intestinales. Esta enfermedad está relacionada con alteraciones significativas del microbioma intestinal, con una reducción de las bacterias beneficiosas y un aumento de las especies patógenas. Se está estudiando la posibilidad de restablecer el equilibrio del microbioma intestinal mediante intervenciones dietéticas, probióticos u otras terapias, como forma de tratar la EII y otras afecciones relacionadas con el sistema inmunitario.
Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) y Disregulación Inmunitaria
La EII es una enfermedad compleja y multifactorial que afecta tanto a humanos como a perros. En los perros, la EII suele caracterizarse por diarrea crónica, vómitos, pérdida de peso y dolor abdominal. La causa exacta de la EII no se conoce del todo, pero se cree que implica una interacción entre predisposición genética, factores ambientales y disbiosis.
Los perros con EII suelen presentar una respuesta inmunitaria hiperactiva a los microbios intestinales, lo que provoca inflamación crónica y daño tisular. Esta desregulación inmunitaria suele ir acompañada de cambios significativos en el microbioma intestinal, incluida una disminución de las bacterias beneficiosas y un aumento de las especies perjudiciales. Se están investigando los probióticos, los prebióticos y las intervenciones dietéticas que promueven un microbioma equilibrado como posibles tratamientos de la EII, con el objetivo de reducir la inflamación y restablecer la salud intestinal.
Probióticos y modulación inmunitaria
Los probióticos han demostrado ser prometedores para modular el sistema inmunitario y reducir la inflamación en perros con EII. Ciertas cepas de probióticos pueden potenciar la producción de compuestos antiinflamatorios y favorecer una respuesta inmunitaria sana. Por ejemplo, se ha demostrado que el probiótico multicepas Slab51 tiene efectos antiinflamatorios en perros con EII, potencialmente al promover el crecimiento de bacterias beneficiosas y reducir la abundancia de especies perjudiciales.
Además de los probióticos vivos, los postbióticos -extractosde la pared celular de las bacterias probióticas- también han demostrado propiedades inmunomoduladoras. Los estudios han demostrado que los postbióticos pueden reducir la producción de citocinas proinflamatorias y favorecer la salud intestinal, lo que los convierte en una opción terapéutica potencial para tratar la EII y otras afecciones inflamatorias.
Respuestas inmunitarias inducidas por el estrés
El estrés es un desencadenante habitual de la desregulación inmunitaria y puede exacerbar afecciones como la EII. Por ejemplo, se ha demostrado que el estrés del transporte en los gatos induce síntomas similares a los de la EII, como diarrea, activación inmunitaria y aumento de la permeabilidad intestinal. Esta disbiosis inducida por el estrés puede conducir a un crecimiento excesivo de microbios proinflamatorios, exacerbando aún más la inflamación intestinal.
Los péptidos antimicrobianos (AMP) están surgiendo como tratamiento potencial de la inflamación intestinal inducida por el estrés. Los AMP pueden reducir la abundancia de microbios proinflamatorios al tiempo que promueven el crecimiento de especies beneficiosas que producen ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y tienen efectos antiinflamatorios. Este enfoque ofrece una vía prometedora para tratar los problemas intestinales relacionados con el estrés, tanto en perros como en gatos.
Conclusión
El microbioma intestinal desempeña un papel fundamental en la modulación de diversos aspectos de la salud canina, desde la salud gastrointestinal y conductual hasta las funciones cardiovascular e inmunitaria. Este artículo ha explorado las complejas interacciones entre el microbioma intestinal y estos diferentes sistemas, destacando el potencial de las terapias dirigidas al microbioma para prevenir y tratar enfermedades crónicas en perros.
Aunque nuestra comprensión de la influencia del microbioma intestinal en la salud sigue evolucionando, la investigación que aquí se presenta subraya la importancia de mantener un microbioma equilibrado y diverso. La investigación futura debería centrarse en personalizar estas intervenciones para tener en cuenta las diferencias individuales en el microbioma y explorar su aplicabilidad en distintas especies. A medida que se amplíen nuestros conocimientos, el microbioma intestinal puede convertirse en un elemento central de la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas de los perros, ofreciendo nuevas esperanzas para mejorar su salud y bienestar.
Tabla 1: Visión general del papel del microbioma intestinal en la salud canina
| Especie | Enfermedad/Síntoma | Causa subyacente | Microbios implicados | Terapia potencial | Resultados y consideraciones |
|---|---|---|---|---|---|
| Perro | Diarrea | Patógenos intestinales | Escherichia-Shigella superior, Salmonella, Clostridium perfringens y otros | Antibióticos | Puede reducir las bacterias comensales sanas y exacerbar los síntomas, por lo que sólo debe utilizarse cuando se considere médicamente necesario. |
| Perro | Síntomas gastrointestinales asociados a los antibióticos | Microbiota comensal inferior, «Disbiosis» | Probióticos multigrano o simbióticos | Se necesita más investigación para determinar la dosis y las fórmulas eficaces. | |
| Perro | Disregulación de los ácidos biliares | Inferior Clostridium hiranonis o Peptacetobacter hiranonis | Potenciar la conversión microbiana de los ácidos biliares primarios en ácidos biliares secundarios | Se necesita más investigación. Puede ser inducido por un tratamiento antibiótico. | |
| Perro | Infección por Clostridium difficile | C. difficile | Trasplante de microbiota fecal | Se necesita más investigación. Puede ser inducido por el uso crónico de antibióticos. | |
| Perro | Enfermedad inflamatoria intestinal y enteropatía-diarrea crónica | Inflamación intestinal | Mal entendido | Modulación de los microorganismos convertidores de ácidos biliares | Se necesita más investigación. Las enfermedades inflamatorias intestinales son complejas y multifactoriales, y en ellas intervienen diversos microbios. |
| Perro | Agresión, comportamiento fóbico | Desequilibrios hormonales y neurotransmisores | Lactobacillus alto (perros fóbicos) | Mal entendido | Se necesita más investigación. Las deficiencias de comportamiento son complejas y en ellas intervienen diversos microbios. |
| Perro | Pérdida de memoria | Neurodegeneración | Alto Actinobacterias | Mal entendido | Actinobacteria es un gran filo de bacterias, lo que dificulta la comprensión de los procesos metabólicos que guían la asociación. |
| Perro | Depresión, neuroinflamación | Elevación prolongada del cortisol | Alto Escherichia-Shigella | Evitar cambios rápidos en la dieta | Se necesita más investigación. Puede aparecer por cambios bruscos y drásticos en la dieta. El cortisol no siempre es proinflamatorio. |
| Perro | Valvulopatía mitral mixomatosa | Metabolismo energético desregulado | Escherichia coli | Reducir la carnitina, la fosfatidilcolina, la betaína y la l-carnitina de la dieta, lo que a su vez reduce la producción microbiana de TMA | Estos compuestos nitrogenados tienen un alto contenido en la carne, los lácteos, el pescado y los huevos. Limitar la producción microbiana de TMA reduce el riesgo y la progresión de la MMVD. |
| Perro | Enfermedad inflamatoria intestinal-inflamación | Inmunoglobulinas | Microbiota comensal inferior, «disbiosis» | Probióticos | Los probióticos tienen potencial antiinflamatorio en perros con EII. |
| Gato | Diarrea | Patógenos intestinales | Escherichia-Shigella superior, Salmonella, Clostridium perfringens y otros | Antibióticos | Puede reducir las bacterias comensales sanas y exacerbar los síntomas, por lo que sólo debe utilizarse cuando se considere médicamente necesario. |
| Gato | Disregulación de los ácidos biliares | Inferior Clostridium hiranonis o Peptacetobacter hiranonis | Potenciar la conversión microbiana de los ácidos biliares primarios en ácidos biliares secundarios | Se necesita más investigación. Puede ser inducido por un tratamiento antibiótico. | |
| Gato | Infección por Clostridium difficile | C. difficile | Trasplante de microbiota fecal | Se necesita más investigación específica para la FMT en animales de compañía. Puede ser inducido por el uso crónico de antibióticos. | |
| Gato | Enfermedad inflamatoria intestinal y enteropatía-diarrea crónica | Inflamación intestinal | Mal entendido | Mal entendido | Se necesita más investigación. |
| Gato | MMVD | TMAO, SBA y SCFA | Mal entendido | Mal entendido | Se necesita más investigación. |
| Gato | Estrés en el transporte | Inflamación gastrointestinal | Microbios altamente proinflamatorios(Bacteroidetes, Proteobacterias) | Administración de péptidos antimicrobianos (AMP) | Reduce algunos microbios proinflamatorios a la vez que fomenta el crecimiento de microbios productores de AGCC y antiinflamatorios(Eisenbergiella, Blautia). |
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