
Resumen: Cómo reconocer los problemas de salud intestinal en tu perro
Muchos de los problemas de salud más comunes en los perros, como los problemas recurrentes de piel, la rigidez articular, la ansiedad, la falta de energía o las infecciones frecuentes, comparten una única causa subyacente que los propietarios rara vez relacionan con la digestión. Los signos de mala salud intestinal a menudo no se parecen en nada a los problemas intestinales.1, 3 Esta guía está diseñada para ayudarte a reconocer tanto los síntomas obvios como los ocultos, comprender lo que significan y saber cuándo actuar. Se basa en el reconocimiento de los síntomas más que en la explicación científica. En cuanto a la biología subyacente de cómo el microbioma intestinal canino influye en la salud de todo el organismo, nuestra guía principal abarca el cuadro completo: El Microbioma Intestinal Canino: Clave vital para la salud canina.
DE UN VISTAZO
Ocho signos de que tu perro puede tener un problema de salud intestinal
- Molestias digestivas recurrentes, deposiciones irregulares, gases, hinchazón o inquietud repentina por la comida.
- Mal aliento persistente que no se resuelve con cuidados dentales.
- Picor en la piel, puntos calientes, infecciones de oído recurrentes, pelaje apagado o lamido de patas.
- Ansiedad, inquietud, reactividad o cambios de comportamiento que no tienen un desencadenante evidente.
- Cambios de peso inexplicables, letargo o disminución de la resistencia.
- Enfermedad frecuente, recuperación lenta de la infección o infecciones recurrentes de bajo grado.
- Rigidez articular o movilidad reducida que no se explican totalmente por la edad.
- Múltiples síntomas aparentemente no relacionados que aparecen juntos a lo largo del tiempo.
Información clave
La mayoría de los perros que presentan problemas crónicos de piel, articulaciones, comportamiento o inmunitarios tienen un componente intestinal subyacente. Tratar sólo el síntoma visible rara vez produce resultados duraderos. Reconocer la afectación intestinal es el primer paso para abordar el origen.
Tu perro se ha vuelto a rascar la piel. Le han vuelto a salir las zonas irritadas. Parece que tiene las articulaciones rígidas durante los paseos matutinos y, últimamente, está más ansioso de lo habitual: da vueltas, jadea y le cuesta quedarse tranquilo. Has probado con champús medicinales para la piel, suplementos para las articulaciones y golosinas calmantes para los nervios. Cada uno ayuda un poco, durante un tiempo. Pero nada da resultados duraderos.
¿Y si estos problemas aparentemente no relacionados comparten la misma causa raíz?
Cada vez más investigaciones caninas apuntan a un lugar: el intestino. No sólo como órgano digestivo, sino como centro de mando biológico que se comunica con el sistema inmunitario, el cerebro, la piel, las articulaciones y prácticamente todos los demás sistemas importantes del cuerpo de tu perro.1, 2 Cuando ese sistema se desequilibra, un estado que los investigadores denominan disbiosis, las consecuencias se extienden de formas que la mayoría de los propietarios nunca relacionan con el intestino.3
Esta guía es tu punto de partida. Te ayudará a reconocer los síntomas, comprender lo que pueden indicar y saber qué hacer a continuación. Para conocer la ciencia subyacente sobre cómo funciona el microbioma intestinal canino y por qué es importante, consulta nuestra guía pilar: El microbioma intestinal canino: Clave vital para la salud canina.
Puntos clave
- Los signos de mala salud intestinal rara vez parecen problemas digestivos. Los problemas de piel, la rigidez articular, los cambios de comportamiento, la falta de energía y las infecciones recurrentes pueden apuntar a una disbiosis intestinal.1, 3
- El patrón más diagnóstico es la aparición en el mismo perro de múltiples síntomas aparentemente no relacionados. Cuando esto ocurre, es más probable que un enfoque centrado en el intestino produzca resultados duraderos que tratar cada síntoma individualmente.
- El picor de la piel y las infecciones recurrentes de oído son algunas de las manifestaciones más comunes de la disbiosis intestinal en los perros. Las investigaciones muestran sistemáticamente perfiles alterados del microbioma intestinal en perros con dermatitis atópica.⁴ ¹¹
- Cada vez se entiende más que la ansiedad, la reactividad y los cambios de comportamiento están relacionados con el intestino. Las intervenciones probióticas dirigidas han producido reducciones mensurables de los comportamientos ansiosos en estudios caninos.5
- El momento adecuado para actuar es antes de lo que la mayoría de los propietarios piensan. Los síntomas persistentes en dos o más sistemas corporales justifican una investigación centrada en el intestino, en lugar de seguir tratando síntoma por síntoma.
En esta guía
- Cómo reconocer los problemas de salud intestinal en tu perro
- Signos evidentes de mala salud intestinal
- Cuándo actuar ante los problemas de salud intestinal
- Cómo contribuye Bonza a la salud intestinal del perro
- Preguntas frecuentes
- Conclusión: El patrón que más importa
- Lecturas relacionadas
- Referencias
- Información editorial
Cómo reconocer los problemas de salud intestinal en tu perro
El intestino es mucho más que un órgano digestivo. Alberga la mayor concentración de tejido inmunitario del cuerpo, produce la mayor parte de la serotonina corporal y se comunica prácticamente con todos los demás sistemas orgánicos a través de lo que los investigadores denominan ejes intestino-órgano.1, 2 Cuando el microbioma intestinal se desequilibra, las consecuencias aparecen en todo el cuerpo, a menudo en lugares que parecen completamente ajenos a la digestión.
Por eso, reconocer los problemas de salud intestinal en los perros es más difícil de lo que parece. Los síntomas que con mayor probabilidad provocan una visita al veterinario -vómitos, diarrea, gases persistentes- son a veces los más fáciles de detectar. Los síntomas que más a menudo se pasan por alto -problemas cutáneos recurrentes, ansiedad, rigidez articular, enfermedades frecuentes- son los que envían a los propietarios a dermatólogos, especialistas en comportamiento u ortopedas, cuando la respuesta puede estar en el intestino.
Lo que sigue es un marco práctico de reconocimiento. Los signos evidentes van primero. Siguen los signos ocultos. El patrón más importante son los síntomas múltiples que aparecen en el mismo perro, el indicador individual más fuerte de que la salud intestinal puede ser el problema subyacente.
Para conocer en detalle la ciencia de por qué ocurre esto y cómo influye el intestino en cada sistema de órganos, consulta nuestra guía principal sobre el microbioma intestinal canino.
Signos evidentes de mala salud intestinal
Estos son los síntomas más directamente asociados a los problemas intestinales. Son los más fáciles de detectar, pero los patrones recurrentes importan más que los incidentes aislados. Un malestar digestivo ocasional es normal. Los problemas persistentes o recurrentes son la señal.
Paso 1: Busca cambios digestivos
La diarrea recurrente, el estreñimiento, los gases excesivos, la hinchazón, los vómitos o la calidad irregular de las heces son los indicadores más directos de un desequilibrio del microbioma intestinal.3, 6 Busca patrones a lo largo de semanas en lugar de días. Un perro con deposiciones de calidad normal de forma constante no es necesariamente un perro con un microbioma sano, pero un perro con deposiciones irregulares de forma persistente casi siempre tiene un problema intestinal que merece la pena investigar. Los síntomas digestivos graves o crónicos justifican la atención veterinaria para descartar una enfermedad subyacente, como una enfermedad inflamatoria intestinal o una enteropatía crónica.
Paso 2: Comprueba el comportamiento alimentario
La pérdida de apetito, comer hierba en exceso o la inquietud repentina por la comida pueden indicar molestias gastrointestinales o náuseas relacionadas con el desequilibrio microbiano. Un perro que de repente rechaza comida que antes le gustaba, o que desarrolla preferencias alimentarias inusuales, está comunicando algo sobre cómo se siente su intestino.
Paso 3: Observa los cambios en la salud bucodental
El mal aliento persistente que no se resuelve con cuidados dentales puede ser señal de disbiosis intestinal. Los microbiomas oral e intestinal están conectados bidireccionalmente, los patógenos periodontales pueden migrar al intestino, y la disbiosis intestinal puede promover la inflamación oral. Si el aliento de tu perro ha empeorado a pesar de una buena higiene dental, puede que el problema no esté en la boca.
Si quieres una guía completa síntoma por síntoma para reconocer los signos digestivos y sistémicos de desequilibrio intestinal, consulta Signos de mala salud intestinal en perros: síntomas a vigilar.
Señales ocultas que la mayoría de los propietarios pasan por alto
Estos son los signos que más a menudo envían a los propietarios al especialista equivocado. Cada uno de ellos puede parecer no relacionado con la digestión. En la práctica, cada uno es una manifestación reconocida de disbiosis intestinal a través de uno de los ejes intestino-órgano. Para conocer la ciencia completa del funcionamiento de cada eje, los artículos de spoke enlazados tratan los mecanismos en profundidad. Antes de empezar, vale la pena señalar que la composición del microbioma de cada perro varía significativamente en función de su herencia genética, por lo que los umbrales de los síntomas y las respuestas pueden diferir entre razas. Genética y salud intestinal del perro trata este tema en detalle.
Paso 4: Examinar el estado de la piel y el pelaje
El picor de la piel, los puntos calientes, las infecciones de oído recurrentes, el pelo apagado, la muda excesiva y el lamido de patas son algunas de las manifestaciones más comunes de la disbiosis intestinal en los perros. Las investigaciones demuestran que los perros con afecciones inflamatorias de la piel, como la dermatitis atópica, muestran sistemáticamente perfiles alterados del microbioma intestinal en comparación con los controles sanos.⁴ ¹¹ Los tratamientos cutáneos por sí solos suelen proporcionar sólo un alivio temporal porque la señal inflamatoria se origina en el intestino, no en la piel.
Por qué ocurre esto: véase El eje intestino-piel en los perros.
Paso 5: Controlar el comportamiento y el estado de ánimo
La ansiedad, la inquietud, la agresividad, los cambios cognitivos o un perro que en general no parece él mismo pueden reflejar una alteración del eje intestino-cerebro. Más del 90% de la serotonina del cuerpo, el neurotransmisor más asociado a la regulación del estado de ánimo, se produce en el intestino, no en el cerebro.7 Estudios caninos específicos han demostrado que los perros con comportamientos relacionados con la ansiedad muestran una disbiosis intestinal mensurable, y que las intervenciones probióticas dirigidas pueden producir reducciones mensurables de estos comportamientos.5
Por qué ocurre esto: véase El eje intestino-cerebro en los perros y Salud intestinal y comportamiento canino.
Paso 6: Vigila los cambios de energía y peso
El aumento o la pérdida inexplicables de peso, el letargo o la disminución de la resistencia pueden reflejar una alteración de la señalización metabólica del microbioma intestinal. Las bacterias intestinales influyen directamente en el metabolismo de la glucosa, el almacenamiento de grasa y la regulación de la energía.1, 2 Un perro antes enérgico que se ha ralentizado sin explicación, o un perro cuyo peso está cambiando a pesar de una alimentación constante, pueden estar mostrando efectos metabólicos del cambio del microbioma.
Por qué ocurre esto: véase El eje intestino-metabólico en los perros.
Paso 7: Evaluar la resistencia inmunitaria
Un perro que pilla todos los bichos, tarda más en recuperarse de una enfermedad o desarrolla infecciones recurrentes puede tener comprometida la función inmunitaria intestinal. Aproximadamente el 70% del sistema inmunitario se aloja en el tejido linfoide asociado al intestino (GALT), y la debilidad inmunitaria crónica a menudo apunta directamente a la salud intestinal.8 La desregulación inmunitaria persistente también puede manifestarse como afecciones autoinmunitarias, en las que la alteración de la barrera intestinal y la programación alterada de las células inmunitarias desempeñan un papel reconocido.
Por qué ocurre esto: véase El eje intestino-inmunitario en los perros y Comprender el GALT.
Paso 8: Nota la rigidez articular
La rigidez al caminar por las mañanas, la renuencia a saltar o el deterioro progresivo de la movilidad, sobre todo cuando no se explican totalmente sólo por la edad, pueden implicar que la inflamación sistémica de origen intestinal llegue a las articulaciones a través de mediadores inflamatorios y metabolitos bacterianos. La producción antiinflamatoria del microbioma intestinal, cuando se deteriora, elimina un amortiguador clave contra la inflamación articular.
Por qué ocurre esto: véase El eje intestino-articular en los perros.
El hilo conductor de todos estos signos es la inflamación. Cuando el microbioma intestinal se desequilibra, la barrera intestinal puede debilitarse, permitiendo que fragmentos bacterianos y compuestos inflamatorios entren en el torrente sanguíneo y desencadenen respuestas inmunitarias en órganos distantes.1, 3 Ésta es la razón por la que un perro puede tener problemas cutáneos, rigidez articular, ansiedad y baja energía simultáneamente, y por la que tratar cada síntoma por separado rara vez resuelve el problema subyacente.
Para tener una visión completa de cómo el intestino conecta con cada uno de los principales sistemas de órganos a través de ocho ejes biológicos distintos, consulta La red completa de ejes intestino-órganos y Una tripa. Perro entero.
Cuándo actuar ante los problemas de salud intestinal
El error más común que cometen los propietarios es esperar demasiado para considerar la salud intestinal. Los síntomas que parecen problemas cutáneos, articulares o de comportamiento suelen tratarse como tales durante meses o años, antes de reconocer el componente intestinal subyacente. El siguiente marco de decisión te ayuda a identificar cuándo está justificada una acción centrada en el intestino.
Dos o más síntomas en diferentes sistemas corporales
El mejor indicador de que la salud intestinal puede ser el problema subyacente son los síntomas múltiples aparentemente no relacionados en el mismo perro. Un perro sólo con picores en la piel puede tener un problema dermatológico. Un perro con picor en la piel, ansiedad y rigidez articular casi seguro que tiene un patrón inflamatorio sistémico, y el intestino es la fuente común más probable.
Síntomas que reaparecen tras el tratamiento dirigido a los síntomas
Si los champús medicados, los suplementos para las articulaciones, los calmantes u otros tratamientos dirigidos a los síntomas sólo producen un alivio temporal, el origen del problema está aguas arriba de donde se aplica el tratamiento. La intervención centrada en el intestino trata la fuente inflamatoria en lugar del síntoma visible.
Toma reciente de antibióticos o estrés vital importante
Los antibióticos provocan descensos rápidos y significativos de la diversidad del microbioma intestinal canino, y algunas poblaciones bacterianas tardan semanas o meses en recuperarse.9 Si los síntomas han aparecido o empeorado tras el tratamiento antibiótico, está justificado el apoyo a la recuperación. Del mismo modo, los acontecimientos estresantes importantes, el realojamiento, la perrera, la pérdida de un miembro del hogar o un cambio importante de rutina pueden alterar el microbioma y desencadenar síntomas posteriores.
Para un protocolo estructurado de recuperación tras los antibióticos, consulta La salud intestinal del perro tras los antibióticos: Guía de recuperación.
Acciones prácticas que puedes emprender hoy
Tres pasos marcan una diferencia apreciable para la mayoría de los perros:
- Haz una transición gradual de las dietas. Cualquier cambio de dieta debe producirse a lo largo de 7 a 10 días. Las transiciones bruscas alteran el microbioma aunque la nueva dieta sea superior.
- Prioriza la diversidad de fibras sobre la cantidad de fibras. Los distintos tipos de fibra alimentan poblaciones bacterianas diferentes. Una dieta basada en fuentes prebióticas variadas supera a una dieta con grandes cantidades de una sola fibra. Recientes investigaciones sobre el microbioma canino, incluido el catálogo 2026 de Waltham, confirman que las bacterias intestinales caninas han evolucionado para procesar una amplia diversidad de fibras de origen vegetal.10
- Añade apoyo intestinal basado en pruebas. Los probióticos con evidencia canina publicada, las combinaciones de prebióticos y los compuestos bioactivos trabajan juntos para reconstruir el equilibrio microbiano de forma más eficaz que cualquier intervención aislada.10
Para conocer la ciencia subyacente de por qué funcionan estas intervenciones y cómo influye cada una en el microbioma, consulta la guía del pilar del microbioma intestinal canino.
Cómo contribuye Bonza a la salud intestinal del perro
Bonza se basa en el principio de que la salud intestinal es fundamental para la salud de todo el organismo. Cada fórmula está diseñada para proporcionar los diversos sustratos que necesita un microbioma sano.
Bonza Superfoods & Ancient Grains es un alimento completo a base de plantas formulado en torno a la diversidad de fibras, la densidad de polifenoles y los compuestos bioactivos que favorecen el equilibrio microbiano cada día. Está diseñado no sólo para satisfacer los mínimos nutricionales, sino para alimentar activamente el microbioma.
Los Mordiscos Bioactivos Bonza son suplementos dirigidos que abordan vías específicas del eje intestino-órgano. Bióticos proporciona un apoyo sinbiótico completo para el propio microbioma. Belly favorece la comodidad digestiva y la integridad de la barrera intestinal. La gama completa cubre las vías de la piel, el comportamiento, el sistema inmunitario, las articulaciones y el bienestar de los mayores. Cada uno contiene Calsporin® (Bacillus velezensis DSM 15544), el único probiótico formador de esporas autorizado por la EFSA específicamente para perros, junto con prebióticos específicos y compuestos bioactivos.
Para una orientación completa sobre la elección del enfoque adecuado para tu perro, consulta Los mejores alimentos para la salud intestinal de los perros y Los mejores probióticos para perros.
Preguntas frecuentes
Mira más allá de los síntomas digestivos. Aunque la diarrea, los gases y los vómitos son indicadores evidentes, los problemas cutáneos recurrentes, las infecciones de oído persistentes, la ansiedad, la rigidez articular, la falta de energía y las enfermedades frecuentes pueden ser señales de disbiosis intestinal.1, 3 El patrón individual más diagnóstico son los síntomas múltiples aparentemente no relacionados que aparecen en el mismo perro. Un perro puede tener un desequilibrio importante del microbioma intestinal con heces perfectamente normales, porque la influencia del intestino se extiende a todos los sistemas orgánicos.
Los signos que suelen pasarse por alto son los problemas cutáneos (picores, puntos calientes, infecciones de oído recurrentes), los cambios de comportamiento (ansiedad, reactividad, inquietud), la rigidez articular que no se explica totalmente por la edad, las enfermedades frecuentes de bajo grado y los cambios inexplicables de energía o peso. Cada uno de ellos conecta con el intestino a través de un eje intestino-órgano reconocido. Cuando aparecen dos o más juntos, el intestino es la fuente común más probable.
Sí. El intestino produce más del 90% de la serotonina del cuerpo y se comunica directamente con el cerebro a través del nervio vago.7 La investigación en perros ha demostrado que la alteración del microbioma está asociada a comportamientos relacionados con la ansiedad, y que las intervenciones probióticas específicas pueden reducir de forma mensurable estos comportamientos.5 Cada vez se reconoce más que los síntomas del comportamiento sin un desencadenante ambiental obvio están relacionados con el intestino.
La mayoría de los perros muestran mejoras iniciales en el confort digestivo al cabo de unas semanas de apoyo dietético constante. En las semanas siguientes suelen producirse cambios mensurables en la composición del microbioma. Los beneficios más profundos, como la mejora de la resistencia inmunitaria, la reducción de la inflamación sistémica y la mejora del estado de la piel y el pelo, se acumulan a lo largo de meses de nutrición sostenida de apoyo intestinal.¹⁰ La constancia importa más que la velocidad.
Hay tres desencadenantes que justifican la acción: síntomas recurrentes en dos o más sistemas corporales; síntomas que reaparecen tras un tratamiento dirigido a los síntomas; y uso reciente de antibióticos o acontecimientos estresantes importantes. Esperar a que los síntomas sean graves suele significar que el perro ha vivido con una inflamación sistémica de bajo grado durante más tiempo del necesario.
Para muchos perros, una dieta bien formulada que aporte diversas fibras prebióticas, polifenoles y compuestos bioactivos puede mantener un microbioma sano sin suplementos adicionales. Sin embargo, los perros que se recuperan de antibióticos, los que tienen una disbiosis establecida, los perros mayores que experimentan un declive del microbioma relacionado con la edad y los perros con problemas de salud específicos suelen beneficiarse de una suplementación específica junto con una mejora de la dieta.10
Rotundamente, sí. Las investigaciones demuestran sistemáticamente que los perros con dermatitis atópica y sensibilidades alimentarias presentan perfiles alterados del microbioma intestinal.⁴ ¹¹ Las señales inflamatorias derivadas del intestino llegan a la piel a través del torrente sanguíneo, y la programación de las células inmunitarias en el intestino influye en las respuestas alérgicas de todo el organismo.8 Abordar la salud intestinal junto con el tratamiento tradicional de la alergia suele producir mejores resultados a largo plazo que tratar sólo los síntomas cutáneos.
Conclusión: El patrón que más importa
La idea diagnóstica más útil para los propietarios de perros es la siguiente: cuando en un mismo perro aparecen múltiples síntomas aparentemente no relacionados, el intestino casi siempre forma parte del cuadro. El picor en la piel por sí solo puede ser un problema cutáneo. El picor de la piel más la ansiedad más la rigidez articular es un patrón inflamatorio sistémico, y el intestino es la fuente común más probable.
Los signos ocultos de mala salud intestinal, los que envían a los propietarios al especialista equivocado, no son inusuales ni raros. Son las manifestaciones más frecuentes de la disbiosis intestinal en los perros. Reconocerlos como relacionados con el intestino es la diferencia entre años de tratamiento síntoma a síntoma y una resolución duradera. Cuanto antes se trate el intestino, mejores suelen ser los resultados.
Si este artículo te ha ayudado a reconocer patrones en tu propio perro, el siguiente paso es comprender la ciencia que hay detrás de esos patrones. Nuestra guía principal explica cómo funciona el microbioma intestinal canino, por qué es tan importante y qué revelan las últimas investigaciones sobre su mantenimiento: El Microbioma Intestinal Canino: Clave vital para la salud canina.
Lecturas relacionadas
Empieza aquí por la ciencia:
- El microbioma intestinal del perro: Clave vital para la salud canina, nuestra guía estrella sobre la ciencia del microbioma canino
- Una tripa. Perro entero. la filosofía que hay detrás de cada fórmula Bonza
- La Red Completa de Ejes Intestino-Orgánicos, los ocho ejes en una sola guía
- Tejido linfoide asociado al intestino (GALT) en perros, cómo funciona el 70% del sistema inmunitario de tu perro
Guías específicas para cada síntoma:
- Signos de mala salud intestinal en los perros: síntomas a vigilar
- Salud intestinal y comportamiento canino: Reactividad, Ansiedad y Agresión
- Intestino permeable en perros: causas, síntomas y tratamiento
- La salud intestinal del perro después de los antibióticos: Guía de recuperación
Los ocho ejes de los órganos intestinales:
- El eje intestino-inmunitario en los perros
- El eje intestino-cerebro en los perros
- El eje intestino-corazón en los perros
- El eje intestino-piel en los perros
- El eje intestino-articular en los perros
- El eje intestino-metabolismo en los perros
- El eje intestino-hígado en los perros
- El eje intestino-longevidad en los perros
Guías prácticas:
- El mejor alimento para la salud intestinal del perro
- Los mejores probióticos para perros
- Los mejores prebióticos para perros
- Ingredientes bioactivos para perros
Referencias
- Pilla R, Suchodolski JS. El papel del microbioma intestinal canino y el metaboloma en la salud y la enfermedad gastrointestinal. Front Vet Sci. 2020;6:498. doi: 10.3389/fvets.2019.00498. PMID: 31993446. PMC: PMC6971114.
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Información editorial
| Campo | Detalle |
|---|---|
| Publicado en | Febrero de 2026 |
| Última actualización | Abril 2026 (reescritura editorial completa, referencias actualizadas ) |
| Revisado por | Glendon Lloyd, diplomado en nutrición canina, Consejo Asesor Veterinario |
| Siguiente revisión | Abril de 2027 |
| Autor | Glendon Lloyd, Dip. Nutrición Canina (Dist.), Dip. Dog Nutrigenomics (Dist.), Fundador, Bonza |
| Descargo de responsabilidad | Este artículo sólo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento veterinario. Consulta siempre a un veterinario cualificado antes de hacer cambios en la dieta o el régimen de suplementos de tu perro. |