Peso corporal y condición corporal:
- Un suplemento que contenía carotenoides (β-caroteno, luteína y zeaxantina) administrado a cachorros tendía a reducir la masa grasa y mejoraba la oxidación de grasas y los perfiles lipídicos (Wang et al., 2017).
Sensibilidad a la insulina y control glucémico :
- El uso de achiote (alto contenido en carotenoides) suprimió el aumento postprandial del nivel de glucosa en sangre y aumentó el nivel de insulina plasmática tras una carga oral de glucosa (Russell et al., 2005).
- El β-caroteno, la luteína y el α-tocoferol administrados conjuntamente aumentaron las concentraciones plasmáticas de antioxidantes y disminuyeron el daño oxidativo tras el ejercicio (Baskin et al., 2000).
- En perros Beagle alimentados con niveles variables de β-caroteno, se observó que las concentraciones plasmáticas de anticuerpos inmunoglobulina G aumentaban en función de la dosis (Chew, Park, Weng y otros, 2000; Chew, Park, Wong y otros, 2000).
- Los perros a los que se suministró β-caroteno mostraron mayores niveles de células T CD4+ y mostraron una mayor respuesta de hipersensibilidad retardada (DTH) a los desencadenantes de la respuesta inmunitaria, tanto específicos como inespecíficos (Chew, Park, Weng, et al., 2000; Chew, Park, Wong, et al., 2000).
- En perros mayores suplementados con β-caroteno, se alteraron las variables inmunológicas aumentando los niveles de células T CD4+, mejorando la proliferación de células T y aumentando las respuestas DTH (Massimino et al., 2003).
- Las verduras de color amarillo anaranjado y las verduras de hoja verde se asociaron significativamente con una disminución del riesgo de desarrollar carcinoma de células transicionales de la vejiga urinaria en Scottish Terriers (Raghavan et al., 2005).
- La luteína suministrada a perras Beagle mostró efectos inmunomoduladores, al potenciar la DTH frente a los desencadenantes de la respuesta inmunitaria, aumentar la producción de inmunoglobulina G e incrementar la población de varios subconjuntos de linfocitos (Kim et al., 2000).
- Una dieta consistente en copos de espinacas, orujo de tomate, orujo de uva, zanahorias, pulpa de cítricos y otros nutrientes antioxidantes, en combinación con el enriquecimiento conductual, sirvió para aumentar la fagocitosis de neutrófilos y las poblaciones de células B en Beagles de edad avanzada (Hall et al., 2006).
- El tratamiento de células de osteosarcoma canino con licopeno redujo la proliferación celular e indujo la apoptosis de diferentes líneas celulares en diversos grados (Wakshlag y Balkman, 2010).
Salud renal:
- La suplementación con vitamina E y carotenoides redujo la proteinuria, la glomeruloesclerosis y la fibrosis intersticial en perros Beagle (Brown, 2008).
- Una dieta consistente en pulpa de remolacha, pulpa de cítricos, gránulos de zanahoria, espinacas secas, orujo de tomate junto con otros nutrientes antioxidantes disminuyó significativamente los niveles de SDMA y creatinina, y mejoró la función renal canina (Hall, MacLeay, et al., 2016; Hall, Yerramilli, et al., 2016).
- Se proporcionó una dieta alimentaria tradicional de protección renal a perros ancianos y se complementó con alimentos funcionales, como pulpa de remolacha, pulpa de cítricos, gránulos de zanahoria, espinacas secas, orujo de tomate y otros nutrientes antioxidantes; la SDMA sérica disminuyó en los que recibieron suplementos de alimentos funcionales (Hall, MacLeay y otros, 2016; Hall, Yerramilli y otros, 2016).
- Una dosis diaria de luteína, zeaxantina, β-caroteno, astaxantina, vitamina C y vitamina E mejoró significativamente las respuestas retinianas en perros Beagle con ojos sanos (Wang et al., 2016).
- En varios ensayos cognitivos se utilizó una dieta que contenía copos de espinacas, orujo de tomate, orujo de uva, gránulos de zanahoria, pulpa de cítricos y otros ingredientes antioxidantes. Se demostró que los perros que recibían la dieta enriquecida aprendían más rápidamente la tarea de aprendizaje de discriminación de puntos de referencia (Milgram, Head, et al., 2002; Milgram, Zicker, et al., 2002), y rendían mejor en la tarea de aprendizaje de discriminación de rarezas a niveles más altos (Milgram, Head, et al., 2002; Milgram, Zicker, et al., 2002). Además, los que recibieron la dieta enriquecida en combinación con una intervención conductual obtuvieron mejores resultados en la tarea de aprendizaje de discriminación inversa de tamaños (Milgram et al., 2004), y en varias tareas de aprendizaje en un seguimiento de dos años (Milgram et al., 2005).
Peso corporal y condición corporal:
- Los perros alimentados con dietas con un 25% más de calorías de las necesarias, suplementadas con isoflavonas de soja, ganaron significativamente menos peso que los perros que no recibieron isoflavonas de soja (Pan, 2006).
- Los perros con sobrepeso que consumían isoflavonas de soja tenían más probabilidades de alcanzar los objetivos de pérdida de peso que los perros con dietas sin isoflavonas de soja (Pan et al., 2008).
- Se demostró que los polifenoles del té verde atenúan los efectos de una dieta rica en grasas sobre el aumento de peso y la inflamación en Beagles machos sanos (Rahman et al., 2020).
- Se descubrió que el consumo de polifenoles de té verde tenía un efecto positivo sobre el estado ponderal, la inflamación y las poblaciones de microbiota intestinal en perros (Li et al., 2020).
Sensibilidad a la insulina y control glucémico
- El contenido en polifenoles del romero y la albahaca redujo los niveles de glucosa en ayunas en perros Rottweiler (Abdelrahman et al., 2020).
- Los polifenoles del té verde mejoraron el índice de sensibilidad a la insulina en un 60% en perros obesos (Serisier et al., 2008).
La salud gastrointestinal y la microbiota intestinal
- Se demostró que las proantocianidinas de la uva alteran la abundancia de poblaciones selectas de microbiota fecal y AGCC en perros adultos sanos (Scarsella et al., 2020).
- La suplementación con polifenoles de extracto de cáscara de granada aumentó las concentraciones fecales de AGCC totales y metabolitos fermentativos, y mejoró el estado antioxidante en perros sanos (Jose et al., 2017).
- La suplementación con polifenoles de té verde alteró la estructura de la microbiota intestinal en perros machos adultos (Li et al., 2020).
- Se demostró que los arándanos atenúan el daño oxidativo posterior al ejercicio y elevan el estado antioxidante en perros de trineo sanos (Dunlap et al., 2006).
- La quercetina, un flavonol, administrada a 50 mg/kg resultó cardioprotectora en perros sometidos a un infarto de miocardio experimental (Kolchin et al., 1991).
- El zumo de uva morada, rico en flavonoides quercetina, kaempferol y miricetina, administrado a perros con estenosis coronaria, demostró tener efectos antitrombóticos (Demrow et al., 1995; Osman et al., 1998).
- Los extractos de semilla y piel de uva administrados conjuntamente inhibieron la agregación plaquetaria en perros sanos (Shanmuganayagam et al., 2002).
- El resveratrol, y otros antioxidantes, de una formulación que contenía extractos de arándanos, fresas, moras y semillas de uva redujeron significativamente el estrés oxidativo inducido por el ejercicio (Sechi et al., 2017).
Salud ósea y articular:
- Se descubrió que la curcumina suministrada a perros con osteoartritis (OA) proporcionaba acciones antiinflamatorias suplementarias (Colitti et al., 2012).
- La suplementación con extracto de cúrcuma (6,6 mg/kg de peso corporal de curcumina) produjo una regulación a la baja de los genes inflamatorios en los glóbulos blancos circulantes en perros con antecedentes de OA (Sgorlon et al., 2016).
- Se utilizó P54FP, un extracto de cúrcuma que contiene curcuminoides, en el tratamiento de perros con OA, y los investigadores del estudio, pero no los propietarios, notaron mejoría (Innes et al., 2003).
- El tratamiento de células de osteosarcoma canino con el flavonoide baicaleína redujo la proliferación celular e indujo la apoptosis de diferentes líneas celulares en diversos grados (Helmerick et al., 2014).
- Se observó que los insaponificables de aguacate y soja (ASU) suministrados a perros con OA experimental mejoraban los cambios estructurales asociados a las primeras fases de la OA (Boileau et al., 2009).
- La suplementación con ASU aumentó los niveles de las citocinas TGF-β1 y TGF-β2 en el líquido sinovial de perros sanos, que están relacionadas con la síntesis del cartílago (Altinel et al., 2007).
- Se demostró que el flavonoide miricetina induce la apoptosis en células de osteosarcoma canino (Park et al., 2018).
- Un estudio in vitro en el que se utilizó una combinación de nutrientes que incluía curcumina demostró ser prometedora para ayudar a mantener la barrera cutánea canina (Fray et al., 2004).
- Los perros sanos alimentados con dietas altas o bajas en isoflavonas a base de soja, no presentaron diferencias detectables en la salud de la piel y el pelo, lo que indica que la soja es un ingrediente seguro para perros con problemas de piel y pelo (que antes se creía que tenían un impacto negativo) (Cerundolo et al., 2009).
- Los dos perros sanos suplementados con semillas de lino o girasol mostraron mejoras en las puntuaciones del estado de su piel y pelaje al cabo de 1 mes (Rees et al., 2001).
- El aceite de semillas de grosellero negro administrado a perros con dermatitis atópica mostró mejoras clínicas no significativas (Noli et al., 2007).
- Un estudio in vitro demostró que una mezcla nutracéutica que contenía compuestos fenólicos regulaba a la baja la expresión de genes inflamatorios en queratinocitos y monocitos caninos inflamados (Massimini et al., 2021).
Salud cognitiva:
- Los Beagle sanos de edad que recibieron extracto mixto de uva y arándano mostraron mejoras en su memoria de trabajo (Fragua et al., 2017).
Resultados cardiovasculares y sensibilidad a la insulina:
- Se sospecha que los fitoesteroles de las alubias son los responsables de los efectos reductores del colesterol, ya que los perros con sobrepeso que recibieron polvo seco de alubias negras o blancas disminuyeron el colesterol total sérico. El consumo de alubias blancas también provocó una disminución de los niveles séricos de triglicéridos (Forster et al., 2012).
- Las alubias marinas redujeron el colesterol sérico en perros adultos sanos (Forster et al., 2015).
- Los perros que aumentaron de peso con una dieta de aceite de maíz experimentaron un pequeño aumento de la presión arterial media y ningún cambio en la sensibilidad a la insulina, mientras que los que siguieron una dieta de manteca de cerdo experimentaron un gran aumento de la presión arterial media y cierta resistencia a la insulina (Truett et al., 1998).